La provincia de Teruel será uno de los enclaves privilegiados de España para contemplar el eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto, un fenómeno astronómico excepcional que no se repetía sobre la Península Ibérica desde 1912 y que movilizará a millones de personas / Imagen superior: kjpargeter / Freepik
27 de febrero de 2026, Rubielos de Mora (Teruel).- El eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto hará que durante unos instantes se convierta el día en noche. Mientras millones de personas se movilizan por la península ibérica, los ojos del mundo científico y los aficionados a la astronomía se posarán en el cielo turolense, donde la oscuridad reinará durante aproximadamente 100 eternos segundos al atardecer, marcando un antes y un después para tres generaciones de personas que no han experimentado algo similar.
Será un evento astrofísico de escala planetaria en el que la provincia de Teruel se convertirá en uno de los mejores observatorios naturales del mundo para presenciar un fenómeno que no se repite en la misma zona desde hace más de un siglo, como aseguraron los científicos y expertos que participaron en el Primer Encuentro de Comunicación, Ciencia y Sociedad en Teruel con el lema “Astroperiodismo: contar los eclipses”, que tuvo lugar los días 12 y 13 de febrero. Pero, ¿qué hace que este eclipse sea tan especial y cómo debemos prepararnos para vivirlo con seguridad?
¿Qué es un eclipse total de Sol?
Un eclipse total de Sol ocurre cuando la Luna se interpone exactamente entre la Tierra y el Sol, proyectando su sombra sobre nuestro planeta y ocultando por completo el disco solar durante unos instantes. Aunque el Sol es unas 400 veces más grande que la Luna, también está aproximadamente 400 veces más lejos, lo que permite que ambos astros aparenten un tamaño similar en el cielo. Esta coincidencia cósmica permite que, desde nuestra perspectiva, la Luna cubra perfectamente el disco solar.
No todos los eclipses son iguales. Durante los próximos años se producirá el llamado “Trío de eclipses”, que convertirá a España en escenario privilegiado de tres eventos consecutivos: el total de 2026, otro total en 2027 y un anular en 2028.
• Eclipse Total: La Luna cubre totalmente el Sol, dejando visible solo la corona solar, su atmósfera exterior. Es el momento de la oscuridad total, será como el del 12 de agosto de 2026 y el del 2 de agosto de 2027.
• Eclipse Anular: La Luna se encuentra más lejos de la Tierra en su órbita y, por tanto, su tamaño aparente es más pequeño. No logra cubrir todo el Sol, dejando visible un “anillo de fuego” alrededor de su silueta, como el previsto para el 26 de enero de 2028.
• Eclipse Parcial: La Luna solo oculta una parte del Sol, como si le hubieran dado un “mordisco”.
La frecuencia de estos eventos es baja. El promedio para que un eclipse total pase sobre nuestras cabezas es de 375 años. De hecho, el último eclipse total que atravesó la península ibérica ocurrió en 1912, y el último anular fue en 2005. En todo el siglo XXI, apenas habrá 10 eclipses totales visibles desde algún punto de Europa.
La importancia de Teruel: 100 eternos segundos de totalidad
El eclipse del 12 de agosto no es uno más. La provincia de Teruel ha sido señalada como una de las ubicaciones privilegiadas de España. ¿La razón? Allí se podrá contemplar la fase de totalidad durante 1 minuto y 40 segundos, una de las duraciones más largas del país.
El fenómeno comenzará alrededor de las 19:30 horas y tendrá una duración total de aproximadamente dos horas. La fase de oscuridad absoluta, sin embargo, ocurrirá al atardecer con el Sol a solo 5 grados sobre el horizonte, en una orientación de 285º Oeste-Noroeste. Esta peculiaridad obliga a los observadores a buscar un lugar estratégico: una zona montañosa que se asome a un valle orientado hacia el ocaso, libre de montañas que puedan tapar los últimos y cruciales rayos de sol. Es, sin duda, un escenario que añade un reto y un atractivo paisajístico único a la cita.
Prevención: La importancia de cuidar la vista
Mirar directamente al Sol sin la protección adecuada puede causar quemaduras irreversibles en la retina. Por ello, la prevención es fundamental.
• Gafas especiales: Es obligatorio usar gafas homologadas para la observación de eclipses, con un filtro de reducción de luz de factor 30.000. Nunca deben utilizarse soluciones caseras como radiografías, negativos o gafas de sol comunes.
• El momento clave: Solo durante el breve período de oscuridad total se pueden retirar las gafas y observar el fenómeno a simple vista. Es vital estar atento y contar con una persona que avise para volver a ponérselas en cuanto la luz del Sol reaparezca.
• Instrumentos ópticos: No se deben usar cámaras, telescopios o binoculares con las gafas de eclipse puestas, ya que estos aparatos concentran la luz y pueden dañar tanto el filtro como la vista. Estos dispositivos requieren filtros específicos y adecuados.
• Vigilancia infantil: La supervisión de los más pequeños es crucial durante toda la observación. Cada niño y niña debe tener sus propias gafas y no compartirlas para que no haya un solo instante de riesgo.
Un fenómeno con impacto social, un instante que deja huella
La expectación es máxima. Se estima que entre 5 y 10 millones de personas se movilizarán por la Península Ibérica para ver el eclipse. Esta concentración masiva puede provocar retenciones de tráfico, los accidentes aumentan hasta un 36% en las horas alrededor del eclipse según los expertos, pérdida de cobertura telefónica, riesgo de desabastecimiento en gasolineras y un mayor peligro de incendios. Las autoridades deberán implementar dispositivos especiales de Protección Civil y servicios sanitarios para atender cualquier emergencia, incluyendo posibles lesiones oculares.
Los eclipses se predicen desde hace más de 2.500 años, con registros sistemáticos de los babilonios en el siglo VIII aC, y la famosa predicción de Tales de Mileto en el 585 aC, pero la experiencia de vivir uno sigue siendo difícil de describir. Quienes presencian una totalidad coinciden en que se trata de “algo que no es normal, algo fuera de lo habitual”: un silencio repentino, una luz irreal y la sensación de asistir a un primitivo fenómeno cósmico.
El 12 de agosto de 2026, Teruel tendrá el privilegio de situarse bajo la sombra de la Luna. Un minuto y cuarenta segundos que, para muchos, valdrán toda una vida de espera.








