Nynke Laverman estremece con sentimiento flamenco

Nynke--ALTER

Frisia es una región que abarca la franja costera de los Países Bajos, incluida el norte de Holanda. Allí nació Nynke Laverman hace 33 años y allí decidió que no renunciaría a su lengua materna, el frisio. Una derivación de diferentes dialectos y el holandés oficial que sólo se habla en esa zona. A los 15 años escuchó un fado por primera vez. Quedó embriagada por el lamento que le contaba una lengua de la que no entendía una palabra, pero que comprendía perfectamente. Años más tarde, para el examen de acceso a la Academia de las Artes de Amsterdam, cantó con sonido de fado, en frisio, la famosa “Ne me quitte pas” de Jacques Brel. Una declaración de intenciones que anunciaría lo que vendría después.

Para su primer disco viajó a Lisboa. Quería empaparse de la “saudade” portuguesa y después de vivir en tierras lusas una temporada dio a luz  su primer álbum “Sielesal “ (2004). Para su segundo trabajo, “De Maisfrou” (“La mujer del maíz”, 2006)  viajó a México siguiendo la estela de Frida Khalo. En el tercero, “Nomade” (2009) buscó un nuevo paisaje para el frisio en la estepa y las tradiciones de Mongolia.
En el cuarto disco decidió no moverse. Se quedó quieta, ensimismada en su propio proceso de maternidad y decidió no buscar nada lejos. Intentó ser un poco más niña y mirar los alrededores de su casa, en Wiedum, y contemplar con esa pureza el paisaje de agua y verdes prados que rodeaban su casa. Un día, por internet, escuchó el trabajo que el productor español, Javier Limón, había hecho con Concha Buika y se sintió absolutamente conmocionada. Se puso en contacto con él y Limón acabó viajando a Frisia, con una guitarra española, para grabar “Alter”.

Javier Limón animó a Nynke Laverman a pasear por esos paisajes de su Holanda natal y le ofreció la compañía de la guitarra de Manuel Costas. El resultado estremece la piel. El aire mediterráneo envuelve la interpretación sutil y casi hipnótica de la cantante holandesa. Escuchar la emulsión entre el frisio y la guitarra flamenca y que suene en perfecta sintonía demuestra cómo la diferencia lingüística no es una barrera de separación entre dos mundo es, contrariamente a lo que nos hacen creer, una vía de comunicación. La música es una maravillosa invasión tumuluosa de los sentidos. Sin fronteras. Sin límites. Una experiencia que se puede vivir este mes de julio en el Festival La Mar de Músicas de Cartegena, Murcia. Frisio a orillas del Mediterráneo.

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail to someone

One thought on “Nynke Laverman estremece con sentimiento flamenco

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>