Lou Reed se transforma definitivamente

Lou Reed - Transformer

Me entero por un WhatsApp. Conciso, dice: “Lou Reed ha muerto”. Estoy friendo croquetas en ese momento y la noticia no me sorprende. Consideraría una desgracia que me hubieran dicho, por ejemplo: “El Transformer ha muerto. Ya nunca podrás volver a escucharlo”. Pero eso es, de momento, imposible.

Lou Reed - Transformer (1)Aunque todo al tiempo, con la tecnología y eso. La tecnología es capaz de hacer desaparecer muchas cosas. Sólo bastaría con que apareciera un nuevo medio reproductor de música donde el Transformer no estuviera catalogado. O sea, que dejara de interesar, o que no quisieran que interesara. Cualquier otro medio reproductor sería despreciado, y nuevas generaciones no podrían acceder a esa convulsión perfecta, grabada a principios de los años 70.

Lou Reed me daría igual si no fuera por ese maravilloso disco. Toda su importancia en la historia del rock, de la que se habla, y sus comunicaciones con el pasado y el futuro de la canción popular (que podrían resumirse, por lo que oigo, en que Reed bebe del beatnik y vomita en el punk), son irrelevantes en cuanto me parece que reflejan más una actitud que un modo de expresión. Reed empezó con actitud (y con talento), y después se puso a hacer algo mágico, sin restricciones.

Lou Reed - Transformer (2)Ese algo es el Transformer, que hace honor a su nombre. Transforma mientras dura, y deja con ganas de más. Es una máquina de placer. Es un cabaret donde bailan vagabundos, hedonistas, chulos, ingenuos y cínicos. Todos maquillados y muy aplicados en sus respectivas tareas. Tiene lo viejo y lo nuevo. La tuba y el clarinete, la pianola, los aullidos y la distorsión. Es el sonido de una ciudad concentrada en un club. Hace relucir a la miseria, pero también dispara fogonazos de amor; de pura belleza. Contrastan esos amplios tonos mayores y adornos de piano junto a viciosas punzadas eléctricas. Hacen vivir una historia diferente en cada canción, completa en sí misma, desde la intimidad melancólica hasta la extroversión y el grito de libertad.

Sobre todo es música, fruto de una inspiración arrolladora, y con una producción fantástica. Hice polvo ese vinilo, bailando en mi habitación. Puedo enterrar al hombre, pero nunca enterraré esa transformación.

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>