Fuck for Forest, eco erotismo para salvar el mundo

Fuck for Forest

El grupo eco porno Fuck for Forest recauda fondos a través de videos pornográficos y performances sexuales.

Joder a la naturaleza es lo que hacen muchos, joder para la naturaleza sólo lo hace Fuck for Forest (FFF). Este grupo ecologista noruego utiliza el sexo para salvar los bosques de distintos países. “¿Por qué salvar la naturaleza de forma aburrida, cuando se puede hacer de manera excitante?” Interrogan en su web, la única página eco porno de todo el planeta.

Este eco movimiento lo fundaron en el año 2004 los jóvenes Leona Johansson  y Tommy Hol Elligsen. En sus primeros meses de existencia recibieron financiación por parte del gobierno noruego, hasta que la deriva sexual no pudo ser admitida por la vara de medir oficial.  Los FFF buscan financiación a través de vídeos pornográficos y fotografías que ellos mismos protagonizan y que luego cuelgan en su página de Internet. Cerca de mil eco-amantes o sexy-activistas les dan apoyo con unos 15 euros mensuales. También admiten colaboraciones gratuitas en sus rodajes que suelen ser en plena naturaleza o el autobús que utilizan habitualmente para desplazarse. Se admiten vídeos caseros de eco voluntarios. “¿Qué es la moral cuando no respetamos a la naturaleza?”-se preguntan en un manifiesto-“La guerra y la destrucción del ambiente han sido “normalizados” mientras que el hacer el amor en público y la desnudez son considerados como algo ofensivo e incluso se les criminaliza. Cuando muestras un video de animales fornicando se le llama un programa de naturaleza. Pero si muestras a personas teniendo sexo se le llama pornografía e incluso requiere de una cierta edad legal para poder verlo o, en caso contrario, es objeto de censura. Pero al final, y también al principio, es simplemente algo natural.”

Fuck for ForestPero el método recaudatorio que más problemas les ha generado han sido las performances donde mantienen relaciones sexuales en directo. En el Quart Festival, durante la actuación de Kristopher Schau y su banda The Cumshots, el grupo salió al escenario para dar una breve charla en defensa de los bosques. La euforia de la comunión con los 4.000 espectadores presentes les abocó a hacer el amor en el escenario, con la música y el calor de la gente de fondo. Esta acción y el hecho de que al integrante de FFF se le “cayeran” los pantalones en pleno juicio por esta causa delante de los medios de comunicación, les acarreó una sustanciosa multa y la decisión de trasladar su centro de operaciones a Berlín, donde dicen sentirse libres y felices.

A pesar de las multas, Fuck For Forest ha conseguido recaudar 500.000 dólares a través de su página web. El problema que se están encontrado es cómo inyectan estos fondos en las selvas más recónditas. La organización WWF, tanto de Noruega como de los Países Bajos, ha rechazado sus donaciones, cabe deducir, por su origen sexual. Con lo que este grupo porno-ecologista ha decidido trabajar directamente en la selva amazónica brasileña, Australia, Eslovaquia, Perú, Ecuador o Costa Rica, donde han comprado sus propios terrenos para protegerlos. La Rainforest Foundation també ha preferido prescindir de su aportación. Algún otro grupo ecologista noruego no les ha querido facilitar ni siquiera información sobre qué zonas del país necesitarían una reforestación.

Todo ello deja en evidencia las contradicciones morales existentes entre los grupos que defienden la naturaleza y la naturalidad y que, sin embargo, no consideran el sexo como una actividad vital, pura vida.  Se puede entender que no todo el dinero vale, es importante saber su procedencia; pero si proviene de una actividad legal, entre adultos y consentida…. ¿por qué rechazarla?

fuck-for-forrest-activistsDocumental sobre su vida, su obra y su sexo

Las actividades de los FFF son ahora más conocidas a raíz del documental que ha realizado Michael Marczak. El realizador polaco les siguió con su cámara de Berlín hasta la impenetrable Amazonia, dónde su desnudez seguro que habrá sido excesivamente  impactante para los indios amenazados por la explotación de su territorio. El documental fue presentado en la 35 edición de “Cine de la Realidad” en París. La película muestra escenas de la vida cotidiana de los miembros de Fuck For Forest, así como las relaciones que el protagonista, Dan, de 23 años, tiene con su familia. También resulta interesante conocer cómo es la vida en un reducto hippy del Berlín del siglo XXI y la complejidad de conseguir voluntarios para sus películas porno. La pareja protagonista reconoce que: “el documental fue bastante ligero sobre las escenas de vida y de amor. En la vida real, eran mucho más  hardcore, pero mucho más bello. Pero esto una cámara sería incapaz de mostrarlo”.

“Amamos el sexo y queremos experimentar con él. Sabemos que todo el mundo trata de hacer algo útil con las herramientas con las que cuenta y, en nuestro caso, ese don es el cuerpo, el sexo y la desnudez”, ha declarado Leona Johanson. A sus 25 años ha lanzado algunas cuestiones incómodas a los gobiernos y a algunas organizaciones ecologistas a la vez que ha insuflado vida a algunos pequeños rincones de esta Tierra.

F*ck For Forest Trailer from Dogwoof Documentary on Vimeo.

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>