Un blanco de guarda en Utiel-Requena, Impromptu, Sauvignon Blanc, Bodegas Hispano-Suizas

impromptu

AÚN MEJOR EN SU SEGUNDO AÑO, ‘IMPROMPTU’, BODEGAS HISPANO-SUIZAS / Luis Moreno Buj / StylusVinum.com /

En términos musicales el ‘impromptu’ es una breve improvisación que el ejecutante se permite en medio de una partitura. También es el nombre del vino de Sauvignon Blanc que hacen en Bodegas Hispano-Suizas, en Requena.

Y no es que esté hecho de forma intuitiva, pero sus elaboradores, con Rafa Navarro en el viñedo y Pablo Ossorio entre los depósitos y las barricas, tienen que interpretar cada añada con arreglo a una meteorología variable. Una gran diversidad de factores ambientales, de temperaturas máximas y mínimas en el verano, de oscilaciones térmicas entre el día y la noche, de precipitaciones en primavera, cuando el campo lo necesita, y a destiempo, justo antes de comenzar la vendimia, determinan cómo será el futuro vino.

Estas variables se pueden apreciar en una cata vertical de varias añadas, todo un reto cuando se trata de un vino blanco hecho en una zona mediterránea y se ha de comparar desde la última cosecha embotellada, la de 2011, hasta la primera de 2006. Como es lógico el 2011 presenta una carga mayor de fruta fresca, en concreto a frutas exóticas, como maracuyá y lichis, y a cítricos. El color es dorado pálido, por haber sido fermentado en barrica, con tonos verdosos. Tiene una boca muy fresca, con buena carga frutal, que recuerda al pomelo, con un final largo. Aún mejorará en botella.

impromptu 2010El Impromptu de 2010 muestra un color similar al anterior. Procede de un año húmedo, que favoreció una buena cosecha para vinos blancos. Tiene buena intensidad aromática, recuerdos a fruta tropical madura, a fruta de hueso (albaricoque), vainilla. Con una boca magnífica, fresco, untuoso, sabroso, cítrico y largo. En su mejor momento. El 2009 tuvo una vendimia complicada con lluvias, deja entrever un cuerpo más ligero, aromas a miel y frutos secos, con algo menos de acidez, bien en el paladar, pero con menor recorrido.

El 2008 presenta un color dorado, con buena intensidad aromática, complejo, con recuerdos a fruta blanca, frutos secos (nueces), orejones, vainilla, con una boca espléndida, intenso, sabroso, fresco cítrico y largo.

Conforme avanza la edad se pierden aromas a fruta fresca y aparecen los de miel, especias y frutas pasificadas (orejones), como ocurre en los 2007 y 2006. Unos vinos sorprendentes por mostrar una frescura y un equilibrio propios de otras latitudes, conseguidos al vendimiar en tres momentos diferentes del verano.

Utilizan los avances tecnológicos más avanzados de forma artesanal en una bodega de pequeñas proporciones, con mucho trabajo y un sinfín de pequeños detalles que son los que permiten llegar a conseguir un buen vino blanco, que está aún mejor en su segundo año.

Impromptu 2011: 18 euros

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